Estrategia Regional de Integración Socioeconómica:

Oportunidades para Amércia Latina y el Caribe.

El pasado mes de marzo (2021) se llevó a cabo la presentación de esta estrategia, hecha por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el PNUD y R4V.

A continuación, queremos presentarte un resumen ejecutivo sobre los cuales se basa el informe, que busca convertir la migración en un factor de desarrollo sostenible y para ello requiere que las autoridades -tanto locales como nacionales- promuevan la integración socioeconómica de la población refugiada y migrante.

¿Por qué una Estrategia Regional de Integración Socioeconómica?

Mientras que la ayuda humanitaria busca satisfacer las necesidades básicas de la población refugiada y migrante (en particular la alimentación, la salud y la vivienda), una Estrategia Regional de Integración Socioeconómica se propone convertir a sus destinatarios en los promotores de su propia subsistencia, al fomentar su inclusión sostenible en las comunidades de acogida y su contribución a las economías locales.

¿A quién va dirigida?

La Estrategia Regional se dirige a los principales países de acogida de la población refugiada y migrante proveniente de Venezuela; en particular, a las instituciones gubernamentales que tienen algún grado de competencia en la integración socioeconómica de esta población y a las organizaciones de empleadores y trabajadores, con el ánimo de promover el diálogo social alrededor de este ámbito.

Objetivos de la Estrategia Regional

La Estrategia regional está orientada hacia la formulación de respuestas concretas para cumplir tres objetivos:

1. Reducir los niveles de vulnerabilidad socioeconómica de personas refugiadas y otros migrantes provenientes de Venezuela.

2. Maximizar la contribución de esta población a las economías de los países receptores.

3. Promover la cohesión social, gracias a iniciativas que beneficien también a las comunidades de acogida.

Ejes prioritarios de la Estrategia regional

La Estrategia regional se inscribe en un marco de mediano y largo plazo, porque reconoce que la mayoría de las personas refugiadas y migrantes provenientes de Venezuela van a establecerse por varios años y que la única opción viable para que contribuyan al desarrollo sostenible de sus países de acogida es promover la integración socioeconómica y la convivencia ciudadana. Se fundamenta en las normas internacionales del trabajo y en la normativa internacional de derechos humanos.

La Estrategia se articula en siete ejes prioritarios:

Regularización y caracterización de la población proveniente de Venezuela:

Plantea flexibilizar y agilizar los procesos de regularización e identificación de población migrante y retornada, y realizar estudios sobre su perfil demográfico y socioeconómico.

Formación profesional y reconocimiento de títulos y competencias:

Busca promover la formación profesional y la convalidación de títulos en la región, para impulsar la inclusión laboral.

Promoción de empleo:

Planea fomentar el acceso y la eficiencia de programas y plataformas de intermediación laboral, impulsar la empleabilidad de personas refugiadas y migrantes, y adoptar medidas para la transición a la economía formal.

Emprendimiento y desarrollo empresarial:

Contempla la integración de personas migrantes y refugiadas a programas de emprendimiento sostenible y cadenas de valor, así como impulsar el autoempleo.

Inclusión financiera:

Propone facilitar el acceso a servicios financieros en países de acogida, promover la educación financiera y adaptar la oferta bancaria a las necesidades de la población migrante y refugiada.

Acceso a la protección social:

Plantea la elaboración de una hoja de ruta para promover un piso de protección social regional y una campaña de difusión de información sobre acceso a seguridad social.

Cohesión social:

Prevé el diseño de programas de fortalecimiento institucional y campañas de sensibilización para combatir la discriminación y la xenofobia.

Decentralización de la central de Abastos